Volviendo a mi casa solo podía pensar en una cosa, ese curita me iba a dar su polla bien dura y me dejaría el culo bien adolorido
Hacía unos días que había ido con Andrei, el rumano, a la casa que tiene el cura pegada justo detrás de la iglesia, y había sido follado por ambos. Ese día al pasar por debajo del…