A Theo, mi querido hijo no se le levanta. Pero no me rindo y hago todo lo necesario para que se le ponga bien durita
Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre,…