Una historia llena de dominación, mujeres deseándose, tocándose y sobre todo dándose castigo. Azotándose, zapatillazos y mucho fetichismo
Mari Nieves se sorprendió a sí misma abrigando un sentimiento de celos. Saber que la señorita Michavila estaba interesada en otro cuerpo y no en el de ella, saber que no era…